Me dá coraje, se me revuelven las tripas, me pongo negro, con el tema del arte fraude.
Con lo bonito y limpio que es dejarte llevar por la ilusión de hacer algo nuevo, lo mejor que has hecho nunca, informarte, conocer, meterte en er pellejo del bicho, en mi caso; si puedo tocarlo vivo, mejor; pensar sólo en eso y hacerlo. Refreno las ansias y empiezo con oficio, dibujo, soporte, modelado…. hasta que va saliendo lo que uno quiere, que nunca es tan bonito e impactante como se piensa al principio. Siempre me digo, voy a por el diez, esta la hago de matrícula, después, claro, uno es humano y surgen problemillas técnicos, un gesto que no encaja y esas cosas, total que cuando voy terminando pido a los dioses que con un notable alto me conformo. Todo este proceso, me da la vida, me veo útil y con suerte da dinerillo, no pa tirá cohete, pero anda, complemento ideal al esfuerzo y a la felicidad de crear algo, que me dicen que está bonito, de la nada.
Cuando veo una mamarrachá con pretensiones fraudulentas de concepto y sentimientos, me entran ganas de … me … eso mismo. Después me digo a mí mismo, enga illo, anda y que le den, po no te dá cuen que eso no va contigo, que es mentira, que no hablamos el mismo idioma. Tú a lo tuyo, y me quedo más relajaito y contento.
-Pero qué pasa tío, todo lo que no sea realismo no te agrada, como te pones!
-Alto ahí, no es eso, ni muchísimo menos, lo que no me gusta es el camelo, que se quieran quedar conmigo y se vacile, uno ya es mayorcito pa eso. Por ejemplo, todo esto me encanta y no es realismo ni hiperrealismo o como se diga.
Estos autores se han currado su trabajo, saben modelar, saben lo que están haciendo, quieren hacer algo bello y lo hacen. El resultado es arte, y no es realismo.










